domingo, 31 de marzo de 2013

ALGO QUE ESTOY ESCRIBIENDO



Hola!! por fin he decidido empezar a publicar un poco de las tonterías que escribo, son cosas que se me ocurren y me gustaría compartir, solo para quien le interese...

TITULO: N.N.

CAPITULO 1: El final... y el principio


El final del verano se acercaba y con él, el final de las vacaciones, en los parques los chicos se lamentaban y mientras charlaban animadamente, comentaban el retorno a clases, algunos estaban deseosos de volver a las aulas, otros no tanto.
Para Juliana era un martirio pensar en volver y no precisamente por que odiara estudiar, ella amaba la escuela y era una excelente alumna, el problema eran las constantes burlas que recibía por su situación económica, a pesar de que no era excesivamente pobre, estudiaba en un instituto muy costoso, pagado por su tío, que era un hombre maravilloso y luego de la muerte de su padre no había tenido reparos en recibirla a ella y a su madre en su hogar, donde vivía con su hija Cristina, su prima, que dentro otras cosas no soportaba, pero en cuya casa no dejaba de ser mas que una pariente pobre. Con sus diecisiete años de edad, era una chica realmente bonita, los pálidos ojos azules rodeados por largas pestañas negras eran impresionantes, así como su pelo negro como la noche que rodeaba como un manto su cara cayendo en suaves ondas por su espalda, su tez blanca y labios rosa dejaban a mas de uno sin respiración, así como su grácil y bien proporcionado cuerpo, parecía mayor para su edad. Se consideraba una chica madura, y no es para menos con  todo lo que le había tocado vivir.
-       Realmente no quiero volver a la escuela, ya se que falta poco para acabar el bachillerato pero no veo la hora de graduarme – mientras hablaba con Daniela su mejor amiga, bueno mas bien su única amiga de la escuela, pensaba que tal ves si trabajaba en el día y estudiaba por las noches, ya no tendría que depender tanto de su tío, cosa que detestaba, Juliana había empezado a trabajar para ganar algo de dinero, y eso venia de maravilla, puesto que no le gustaba pedirle dinero a su tío, no es que el se negara a dárselo, la cuestión es que se sentía demasiado comprometida ya con la ayuda que recibían ella y su madre.
-       Pues yo no conozco a nadie que quiera, aunque últimamente me aburro como una almeja en casa, mi mama es una lata y esta mandándome a cada rato a hacer miles de cosas, que pereza…
-       No seas tan quejica, por lo menos a ti no te toca trabajar… – Juliana puso los ojos en blanco – cosa que me ha tocado hacer a mi todo el verano – su amiga a veces podía ser una inconsciente, como la quería mucho, no se lo dijo, pero  no pudo evitar sentirse un poco molesta por lo superficial que podía llegar a ser
-       Si pero es que ¡ni siquiera me puedo escapar para salir con Carlos! – Carlos era el novio de Dani, llevaban un año saliendo a escondidas de la madre de esta y al parecer estaban muy enamorados  - llevo casi un mes sin sexo, y nena no sabes lo duro que es eso.
-       Pues no lo se, ni lo quiero saber pizpireta, compórtate, que la verdad te puede escuchar tu mama y se te va a armar – a veces su amiga podía ser un poco alocada, la verdad sea dicha
-       Nah, no te preocupes Doña Laura esta en el almacén de don Roberto, “comprando algunas cosas”, últimamente pasa mas tiempo allá que en esta casa, estoy por creer que anda liada con ese viejo verde.
Juliana sabía que la mama de Dani mantenía hace mucho tiempo una relación con el dueño del almacén, y ambas sabían perfectamente que era una persona muy amable y no el viejo verde que decía su amiga, pero decidió no llevarle la contraria.
-       Míralo por el lado positivo, si mantienen una relación tal ves tu mama ya no se va a sentir sola nunca mas – la madre de Dani había quedado viuda hacia ya diez años y para Juliana se merecía un poco de felicidad, era una mujer muy guapa que aun se conservaba muy bien – seguramente don Roberto les ayude en todo lo posible, ya sabes como se mata tu madre trabajando, se merece un respiro Dani
-       Puede que tengas razón, pero no por eso tiene que  gustarme
-       Trata de portarte bien ¿vale?, piensa en tu mama y lleva las cosas en paz con ella, creo que se lo merece
-       Lo intentare pero no prometo nada – la vos de Dani se escuchaba un poco seria por lo que Juliana supo que ella no estaba muy feliz – y cambiando de tema, ¿has visto al guaperas nuevo que se ha mudado a esta calle?
-       ¿Otra vez? -  ahora era Juliana quien estaba enojada, Dani no perdía la oportunidad de buscarle pareja, pero que tenia esta niña en la cabeza ¡por dios!
-       ¿De que hablas? – Dani intento parecer inocente pero ambas sabían lo que ella intentaba
-       Sabes perfectamente de que hablo Dani, no te hagas la tonta, ya te he dicho que no busco novio ni nada por el estilo, tengo demasiadas preocupaciones
-       Pues es una lastima no vieras lo bueno que esta el condenado, es mas, asómate por la ventana y lo conocerás
Juliana no pudo evitar sentir curiosidad, que no quisiera una relación no significaba que no pudiera mirar, se asomo por la ventana, Dani y ella vivían en la misma calle, solo que en diagonal, el cuarto de Juliana estaba en el segundo piso y al mirar por la ventana pudo ver a su amiga otro lado en su propia ventana con el teléfono inalámbrico pegado a su oído, mientras le hacia señas  hacia la calle.
Juliana bajo la mirada y solo pudo ver una espalda ancha donde se podían observar unos músculos definidos y al final, donde la espalda pierde su nombre unas caderas estrechas, unas nalgas firmes y unas piernas interminables, parecía un jugador de hockey, “tal vez lo era” pensó, el pelo castaño claro estaba un poco largo y peinado hacia atrás, sin llegar  a ondularse “wao  pensó Juliana” esperaba que la delantera fuera igual de impresionante, siempre le gusto ver chicos con el trasero tan firme como ese.
El hombre se agacho, mientras revisaba la llanta de su motocicleta, que al parecer se había pinchado frente a su casa, a Juliana se le hizo agua la boca al ver como los jeans se ajustaban a su prieto trasero, su amiga continuaba diciéndole cosas en el teléfono pero ella no prestaba mucha atención, no sabia porque pero no podía apartar la vista del sexi desconocido, cuando recupero la sensatez y miro a su amiga de nuevo, Dani estaba sonriendo
-       De acuerdo, me haz pillado, esta buenísimo, no soy ciega, aunque parece algo mayor ¿no?
-       No te diré te lo dije, pero … te lo dije, la verdad es que esta como un tren, pero nena, tampoco esta tan mayor, yo le pondría como unos treinta mas o menos, esta en su punto, listo para comerlo
-       Y nosotras diecisiete, espero que no pienses tonterías al respecto Dani, es un hombre hecho y derecho y ellos a esa edad no se andan con rodeos, además seguramente esta casado, no me gustaría que te pusieras a jugar con fuego
-       Huy amiga, si supieras lo que estoy pensando seguro que te morirías, yo con ese me quemo hasta los pelos mas ocultos – Juliana soltó una carcajada, su amiga era incorregible, pero por alguna razón no le gusto pensar en ese hombre con su Dani, no solo porque era muy mayor para ellas, no podría decir cual era su problema.
-       Muy chistosita ¿no? – Juliana tenia una sonrisa en los labios
-       Siempre, ya sabes lo que dicen de la vida, que hay que gozarla y eso es una indirecta
-       Yo diría que es una directa, me has dado justo en el pecho, que puntería tienes jodida
-       Encantada, pero estoy segura que no he sido yo quien te ha flechado si no esa montaña de fibra que tienes en frente a tu casa, yo que tu bajaba y le ofrecía mi ayuda… espera, parece que otra se te esta adelantando, estúpida entrometida. – murmuro Dani, empezando a enojarse.
-       Pues que se adelante la que sea, no me importa, ya te he dicho que no quiero nada con nadie – sin embargo no podía dejar de mirar de quien se trataba.
-       Pues tu prima Cristina no piensa lo mismo, en serio, yo que tu bajaba, ojala tuvieras la vista que tengo yo, créeme se le pueden distinguir unos abdominales de muerte, ahh y no esta casado, esta mañana me lo he topado y ha comentado que se muda con su hermano. Bueno – dijo Dani con un suspiro dramático - me voy amiga, acaba de llegar mi madre y no he terminado de hacer lo que me encomendó
-       Eres incorregible loca, - Juliana no pudo evitar sonreír, mientras le recomendaba a su amiga que hiciera mas caso a su madre -  bueno cuídate y apúrate que te van a matar, hablamos mas tarde
-       Ok, iré a verte mas tarde, besos
Juliana se quedo mirando por la ventana mientras su prima hablaba con el desconocido, Cristina era muy guapa también, aunque varios años mayor que ella, con 22 años aun no se había casado y Juliana solo le había conocido por lo menos veinte novios, de los cuales ninguno había durado como para merecer esa categoría según el estándar de Juliana, pero la verdad ella no se metía en la vida de su prima con tal de que la tonta no se metiera en sus asuntos, cosa que rara ves sucedía. Juliana suponía que era por que su prima tenia un carácter difícil, no se llevaban bien, y definitivamente ambas se evitaban, la madre de Juliana, Vivian, le decía a cada momento que debía mejorar su relación con su Cris, pero honestamente ella no tenia ni de cerca ganas de ser amiga de una mujer tan caprichosa y manipuladora como Cristina. Juliana recordaba sus constantes desplantes y a pesar de que no le odiaba ni mucho menos, simplemente prefería evitarla.
Al ver a su prima acercarse al hombre que se encontraba a las afueras de su casa, no pudo evitar sentir una punzada de envidia, su prima tenia una forma de andar muy sexi a pesar de todo y vestían de forma muy descarada, era bastante mas alta que Juliana y además era rubia gracias a la familia de sus padres, a diferencia de ella que se parecía mas a su madre cuyos cabellos eran también oscuros, no había punto de comparación entre ambas, eran como el día y la noche, solo esperaba que a su vecino no le gustaran las rubias busconas, aunque eso no tenia porque importarle.
-       Si le gustan es asunto suyo – dijo en vos alta
Juliana  nunca haría algo así, pero sobretodo no había pensado en ningún chico aun, y menos pensaría en hombres mayores, por muy guapos que estuvieran, y por mucho que le hubiera gustado que no estuviera casado, pero por favor ¡ni siquiera le había visto la cara aun!, eso en ella era muy inmaduro y además ella primero quería terminar sus estudios, ya que no esperaba ser una mantenida toda su vida.
-       Me gustaría saber de que están hablando – susurro – o verle  
Como si sus palabras hubieran volado hasta alcanzar sus oídos, el se dio la vuelta y miro hacia su ventana, Juliana se quedo paralizada por el color de esos ojos miel, parecían fuego liquido, una mirada tan penetrante que quitaba el aliento, subyugante y cautivadora. Se quedaron mirando por lo que parecieron horas, aunque solo hayan sido segundos, el le sonrió, ella se ruborizo y mientras que dejaba caer la cortina, vio como su prima miraba también hacia la ventana, supo que la había visto, e inmediatamente intento atraer la atención del desconocido.
Juliana se quedo mirando largo rato a través de la cortina, solo alcanzaba a distinguir un par de sombras, a ese hombre agachado arreglando el daño de su motocicleta, pudo distinguir a su prima que le llevaba una especie de refresco.
La muy estúpida de Cristina seguramente estaba desplegando todas sus artimañas de seducción para que él cayera rendido a sus pies, por su bien, Juliana esperaba que no, pues su prima podía llegar a ser un grano en el culo, le alegro mucho ver que se despedía de cristina y empezaba a arrancar su moto  y como si su mirada lo llamara, sintió el momento en que fijo sus ojos en ella, el no podía verla ¿o si?, por si puesto que no, pero incluso mientras miraba a través de la cortina, pudo sentir sus ojos de fuego sobre su cara, como si la marcara como suya… ¿Por qué estaba pensando semejantes estupideces?, ella jamás podría saber lo que el estaba pensando, pero incluso mientras trataba de engañar a su mente, el palpitar desbocado de su corazón contaba otra historia y cuando lo vio alejarse Juliana supo que estaba perdida.

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